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Restaurante ‘La Prudencia’

El estudio de Rita Onikot, en colaboración con Concepción Padilla, se ha encargado del proyecto de interiorismo del restaurante La Prudencia, en el barrio del Raval de Barcelona.

El negocio pertenece a una joven pareja, con experiencia en restauración, que había adquirido un nuevo local de 55 m² que necesitaba una reforma total. Se trataba de un local que había sido un bar nocturno y que estaba viejo y mal compartimentado. Para adecuarlo a su nueva vida, Rita Onikot y Concepción Padilla decidieron vaciarlo por completo hasta dejar una caja diáfana con la que poder trabajar sin condicionantes.

Como el local era pequeño, para no perder comensales, decidieron zonificar usos sin añadir elementos que incidiesen en la perdida de amplitud o de luz natural. Como explica Onikot, el objetivo era lograr maximizar la capacidad espacial mediante la convivencia de diferentes ambientes y usos, en una distribución abierta en planta.

A pesar de las pésimas condiciones en que se encontraban los materiales del viejo local, conservaron la piedra original de algunas paredes y se reutilizaron aquellas lamas de madera del antiguo suelo que aún estaban en buen estado incorporándolas al nuevo diseño. Así -aclara Rita Onikot- se ha conseguido una atmósfera íntima y acogedora equilibrando calidez y singularidad a través de trazos que otorgaran carácter al espacio sin obviar la comodidad y confort del comensal.

Desde la calle llama la atención un mural situado en una de las paredes con imágenes de frescos antiguos actualizados con algunos elementos modernos. En el centro del espacio principal se ha colocado una luminaria central -diseño de las interioristas- en neón y hierro con el logo del restaurante que refuerza el carácter del lugar. Se usó papel texturizado pintado en el mismo verde que las paredes para los arrimaderos y las vigas originales se sanearon y pintaron en blanco para ganar aún más altura y luminosidad al local. Salvo la pared del mural, todas las demás se dejaron en su piedra original vista o bien molduradas en cartabón.

Para los comensales se han dispuesto unas mesas de mármol y base de hierro forjado del antiguo local y otras en madera de palo de hierro hechas para completar la nueva sala. Onikot y Padilla diseñaron a medida un sofá de 4 metros de largo, con respaldo de capitoné y tapizado en burdeos y cuero negro. Los taburetes, en cuero natural vintage, son franceses y las sillas tipo Tulip están acolchadas y se doraron en algunas zonas. El resto del mobiliario es de la marca Hay.

Se ha intentado controlar los elementos cromáticos del restaurante mediante el empleo de tonos naturales, piedras y verdes orgánicos para darle especial protagonismo al sofá y las sillas en color coral del centro de la sala, aclara Onikot.

En la barra se han utilizado losas marroquíes artesanales para elaborar un gran bloque, a la que se ha añadido una moldura de madera de maciza tallada que sirve de apoyo para los platos de los comensales.

Uno de los elementos más llamativos del restaurante es la zona de los baños. En ellos Estudio Oniko, especializada en el diseño de espacios efímeros, ha realizado una puesta en escena muy singular y atractiva.

Como nos dice Rita Onikot, se ha creado un juego de transparencias y efectos de color mediante la instalación de un papel RGB en los paramentos verticales que conforman las cabinas de baño. Lo notorio de este papel de pared es que depende de la luz que incide sobre ella, surgen diferentes motivos. Con luz roja vemos el interior de un enorme edifico con descomunales columnas de piedra y vastos ventanales. Con luz verde nos transporta a un colosal y frondoso bosque. Con luz azul visualizamos un ejército de antiguas figuras greco-romanas. La luz blanca no es más que la suma de cada uno de estos dibujos, creando una singular y sugestiva ilustración.

Desde fuera, el efecto es realmente sorprendente. Se logra independizar pero comunicar visualmente sala y baño a través de una mampara de vidrio laminado en butiral bronce. La intención es observar y ser observados sin perder la privacidad gracias al efecto de la iluminación.

Esta es la serie de fotografías de la zona de los baños con los distintos efectos según el tipo de luz que recibe el papel RGB.

Unas baldosas cerámicas que simulan madera tallada han sido utilizadas en las paredes y suelos de los baños. Como único complemento, unos apliques Mini-Glo de Flos. El pasamanos es un tótem porcelánico de Bathco con luz led incorporada. La grifería que se ha usado es Loft Colors de Tres, en negro, y los inodoros suspendidos son el modelo Hall de Roca.

En definitiva, se trata de un proyecto que sorprende. Estudio Onikot y Concepción Padilla han transformado y dado una nueva vida a un local pequeño y en malas condiciones, y lo han hecho con un proyecto original y de calidad.

Interiorismo y reformas Estudio Onikot - Rita Rubira - Restaurante La Prudencia del Raval Barcelona - IMG_2839-Edit

*Fotografías: Paola de Grenet (usadas con permiso de Estudio Onikot).

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1 Comment

  • Reply Alfonso 14-05-2016 at 03:59

    Me gusta mucho este sitio y como han hecho la reforma. Enhorabuena!

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